Análisis del Mensaje Impreso
El mensaje impreso es una de los elementos más
comunes y universales que existe, junto con la palabra, la escritura es el
fenómeno más revolucionario y usado por la humanidad, es por ello que es muy importante
conocer los componentes de una mensaje, pues a través de ellos se conoce mucho
acera de la mecánica social de la época, como funciona la mente de las
personas, que reciben y que entienden las personas, así como también es posible
conocer la situación del que escribe o produce el mensaje impreso.
Ayala y Hernández (2013)[1]
definen el mensaje como “Son las ideas que componen en sí el conjunto de
estímulos que pretende transmitir el emisor al receptor; codificado bajo un
conjunto de normas, signos y símbolos, conocidos por ambos, para su posterior
comprensión. Es el contenido informacional. Puede estar recogido en un texto,
ser manifestado mediante formas verbales o no verbales. Es el elemento
fundamental del proceso comunicativo, al ser su objeto la transmisión del
mismo. Hernández Mendo y Garay (en prensa) hacen una consideración del mensaje
como expresión escrita, verbal o no-verbal de una idea, un sentimiento o una
emoción relativa a un referente real o abstracto (presente o ausente),
utilizando, para ello, un código común para las personas que participan en el
acto comunicativo”.
En un texto es posible distinguir una serie de
rasgos y características que, en conjunto, forman la imagen que se quiere
transmitir y dan personalidad al discurso. El primero de ellos es la temática, la cual es la primera
cosa que observamos, indica el estilo y medio o canal de un texto. Lo siguiente
a tener en consideración es el campo
del discurso, que se refiere a la capacidad o falta de ella para que el
hablante se exprese, y tiene tres componentes, el saber, el querer y el poder/deber.
El saber es el conocimiento o posesión de
terminología, y se distingue a partir de esa primicia la lengua general o
común, y la lengua especializada o tecnolecto, que viene siendo un código
específico para un campo. Por su parte el querer se refiere a la voluntad o
intención, y se encuentra compuesta por el cripticismo, que es cuando el
hablante logra negar de manera voluntaria a su interlocutor la capacidad de
acceder a un mensaje cifrado, el despotismo, que implica crear barreras
lingüísticas dentro del lenguaje especializado para resaltar diferencias entre
grupos humanos por estatus social o similar. Y el argot, que es la variedad
lingüística que se posee para expresarse.
El deber y poder es la restricción o libertad
que se posee ante ciertos contextos, como normas de convivencias, tabúes,
miedos, prohibiciones; por lo que muchas veces se recurren a eufemismos para
sustituir frases que puedan resultar inapropiadas en algunos contextos.
Otra característica resaltante del análisis del
medio impreso es el tono o estilo del
discurso, que están ligados a las características del individuo, como
lo son su condición social, sexo, raza, nivel educativo, lo que da origen a una
clasificación que permite identificar de manera superficial, aunque vale la
pena aclarar que es complicado separar, en muchas ocasiones, el tono y el
estilo, en muchos emisores los limites se difuminan. Las clasificaciones
nombradas son habla informal, habla
formal, habla espontanea.
El discurso y los mensajes dentro de la
comunicación son muy importantes para el ser humano, la facultad de
comunicarnos ha modificado nuestra conducta y forma de ver la vida
continuamente, el análisis de los componentes de texto permiten comprender esa
dinámica compleja que se establece cuando intercambiamos ideas, y esto permite
adaptar esos conocimientos al comercio, a la política, entre otras muchas
aplicaciones, donde impera, por encima de todo, el arte de la comunicación.

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